ANGELITA TRUJILLO
Angelita Trujillo, la hija del dictador Rafael Leonidas Trujillo, declarada como la reina de la Feria de la Paz y Confratrernidad del Mundo Libre en el 1955, para cuya coronación se hizo un desfile de carrozas impresionante en el malecón de la capital, es el único vestigio importante que aún queda de la “gloriosa época”.
Ha demostrado ser la más inteligente y habilidosa de la familia de Trujillo, lo que le llevó a un enfrentamiento con su fenecido hermano Radhamés Trujillo, en la lucha por controlar a su madre María Martínez, quien era la única que conocía el banco y la cuenta millonaria de una fortuna depositada en Suiza.
Los hijos se peleaban por controlar a la madre senil, porque de esa manera se podía lograr la clave de acceso a los millones en Suiza.
Angelita le ganó la partida a Radhames en Panamá, y se llevó a la mamá para Miami.
Con Radhames conversamos en una ocasión en Panamá, donde hacía mucha vida social en restaurantes y discotecas, antes de que desapareciera y muriera asesinado en un confuso viaje a Colombia.
El tema de Angelita viene a cuento por lo mucho que esta señora sigue de cerca todo lo que acontece en República Dominicana.
Ella sigue el día a día todo lo que aquí sucede, aunque nadie la sienta.
Tanto es así que tiene las mejores copias y hasta originales de las fílmicas que recogían las principales noticias del país cuando en La Voz Dominicana se hacía el noticiario El Mundo al Día en la era de su padre.
Las cintas que consiguió René Fortunato para sus documentales de El Poder del Jefe, no son nada comparadas con los que obtuvo Angelita de los archivos de Radiotelevisión Dominicana en la época en que Ramón A. Font Bernard era director de la planta en los doce años de Balaguer.
Un formidable archivo en 16 milimetros (no existía el videotape) que a su vez ha tranferido a video y DVD y que son el mejor retrato de la Era de Trujillo .
Claro está que lo tiene para fines personales y no comerciales.
Junto a ello fotos, documentos y material visual extraidos de los archivos del Palacio Nacional, que no se sabe cómo han ido a parar a sus manos en Miami, aunque nos lo imaginamos, pues ella cuenta con simpatías y amistades de trujillistas que siguieron en el poder después de la desaparición de la tiranía.
Alguna gente de sociedad temblaría si Angelita se decidiera a revelar algunos paleles que ha ensenado a algunos amigos que la han visitado en Miami.
Muchos altares y santos se caerían, en caso de que a la hija de Trujillo le diera con hacer ciertas reveladoras bellaquerías.



