TRUJILLO: ODIADO Y EXTRAÑADO
Trujillo continúa teniendo sus admiradores, porque era un gobernante de recia personalidad. “Le llamaban el pequeño César del Caribe, porque él ponía y quitaba gente en otros países, manejando la situación a través de sus embajadas. El que jugaba con Trujillo, sabía lo que tenía. El profesor vasco Jesús Galíndez, el cual se puso a hablar y a escribir contra Trujillo, fue secuestrado en 1956 en Nueva York, puesto en un avión y llevado a Dominicana… Fidel Castro respetaba a Trujillo porque este dijo: ‘Si logras penetrar aquí o hacer cualquier acción, van a volar barbas y mariposas, yo te bombardeo La Habana en cuestión de segundos’. Era un hombre valiente”.
“La Casa de Caoba, preferida de Trujillo, fue devastada en 1998 por el huracán George, pero la gente la está usando como altar. Todavía le prenden velas el 30 de mayo, día de su muerte, en vez de admirar la acción heroica que se hizo con el ajusticiamiento del tirano. Muchos aun dicen: ‘Cuánta falta hace Trujillo’”.



